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martes, 12 de octubre de 2010

SURREALISMO

De Micheli Capítulo 6

SUEÑO Y REALIDAD EN EL SURREALISMO

El problema de la libertad

DADA: concepción de la libertad como inmediata y vitalista rechazo de toda convención moral y social.
SURREALISMO: se presenta con propuesta de una solución que garantice al hombre una libertad positivamente realizable.
Al rechazo total espontáneo y primitivo de Dadá, el surrealismo opone la búsqueda experimental y científica, apoyándose en la filosofía y en la psicología: opone al anarquismo puro un sistema de conocimiento.
Los “escándalos”(de los dadá) eran menos eficaces para mantener vivo el significado de la revuelta intelectual contra la sociedad.
La conciencia de esta fractura en el surrealismo fue, desde el comienzo agudísima: fractura entre arte y sociedad, entre mundo exterior y mundo interior, entre fantasía y realidad. Todo el esfuerzo de los surrealistas tendió a encontrar una mediación entre estas dos orillas.
El problema de la libertad sigue siendo el problema fundamental del surrealismo. Por ello al igual que Dadá, tampoco se presenta como una escuela literaria o artística. El lema de Rimbaud: “La literatura es una idiotez” es también su lema.
Está en juego el destino del hombre su fortuna o su ruina en la tierra.
BRETÓN (guerra de Marruecos, 1926): “El arte auténtico de hoy está ligado a la actividad social revolucionaria: tiende a la confusión y a la destrucción de la sociedad capitalista”. Años más tarde: “En el estado de crisis actual del mundo burgués, día a día mas consciente de su propia ruina, yo creo que el arte de hoy debe justificarse como conciencia lógica del arte de ayer y, al mismo tiempo, someterse lo más posible a una actividad de interpretación que haga estallar en la sociedad burguesa su malestar”
Según los surrealistas el problema de la libertad presenta dos facetas: la de la libertad individual y la de la libertad social, y por lo tanto dos deben ser las soluciones, si bien la libertad social a la que se ha de llegar a través de la revolución, es premisa indispensable para realizar la completa libertad del espíritu.

1923 – 1935 _ Bretón = guía espiritual del movimiento.
= investiga soluciones: dos nombres presiden la investigación: Marx y Freud. Marx como teórico de la libertad social y Freud como teórico de la libertad individual.

“De la psicología contemporánea, el surrealismo considera esencialmente lo que tiende a dar una imagen científica a las investigaciones sobre el origen y las mutaciones de las imágenes ideológicas. En este sentido el surrealismo a atribuido una particular importancia a la psicología del proceso del sueño, tal como Freud lo ha explicado”

Son las dos almas del surrealismo, el alma heredera de los más inquietos espíritus románticos y el alma que quiere acoger el mensaje de la revolución socialista. Estas dos almas que constituyen los polos de la dialéctica surrealista, llevan a menudo a los surrealistas a soluciones unilaterales: o puramente literarias o puramente políticas.
Bretón: “El poeta del futuro superará la idea deprimente del irreparable divorcio entre la acción y el sueño”
“Transformar el mundo” dijo Marx; “Cambiar la vida” dijo Rimbaud: para nosotros estas dos consignas son una sola” “Es necesario soñar”, dijo Lenin; “es necesario actuar” dijo Goethe, así alcanza mayor claridad la enunciación. El surrealismo nunca quiso otra cosa; su esfuerzo pretende resolver dialécticamente esta oposición.

El automatismo

Sade y Lautréamont son tomados como ejemplos de una profunda rebelión moral: Sade porque “quiso devolver al hombre civilizado la fuerza de sus instintos primitivos”, Lautréamont por la desenfrenada violencia de sentimientos, ambos, en suma, porque lucharon encarnizadamente contra lo que es falso y artificial, contra una “realidad embustera e indigente” que humilla al hombre.
Este es el nudo de la cuestión: restituir al hombre su potencia que siglos de prejuicios, de ofensas y de inhibiciones han conculcado. También esto es una revolución: junto a la revolución social está la revolución individual que debe cortar los lazos de una larga opresión que deforman nuestra misma naturaleza y nuestra misma personalidad.
A esta revolución del individuo Freud aportó armas insustituibles con sus estudios sobre la psicología del sueño y con todas sus exploraciones de la vida de lo inconsciente.
El sueño representa una porción de tiempo no menor al de la vigilia. En el sueño el hombre se satisface plenamente con todo lo que le sucede. Es necesario por lo tanto encontrar un punto de encuentro de estos dos estados: sueño y vigilia, aparentemente contradictorios en el que ambos se resuelvan dando lugar a una especie de realidad absoluta, de SURREALIDAD.

DEF.: “Surrealismo es automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajena a toda preocupación estética o moral”

Automatismo es la palabra clave de la poética surrealista.


La expresión figurativa

Principio básico de la pintura surrealista: la toma de conciencia de la “traición” de las cosas sensibles (estas no proporcionan emoción ni consuelo al hombre, son esclavas de la lógica convencional)
Objetivo de la pintura surrealista: Subvertir la relación de las cosas.
La creación de un mundo en el que el hombre encuentre lo maravilloso: un reino del espíritu donde se libere de todo peso e inhibición y de todo complejo. En este maravilloso se nos concede una anticipación de aquella libertad total que se coloca en la perspectiva de la fusión del sueño con la realidad o de la realidad con el sueño, fusión que, de volverá a los hombres a su integridad.

La poética del automatismo llevada al hecho plástico impulsó a los surrealistas a descubrimiento de una serie de procedimientos capaces de sustraer al dominio de las facultades conscientes la elaboración de una obra. Tales procedimientos permitieron aplicar la definición del surrealismo al dibujo, a la pintura y en cierta medida, a la fotografía. No todos estos procedimientos fueron originales, algunos habían sido inventados en la época dadaísta, como el fotomontaje y el colage, como la pintura y la escultura de objetos, pero el surrealismo modificó aun más su carácter y los orientó hacia otro significado.
Como en la poesía, también en el ámbito de la figuración la base de la operación creativa surrealista es la imagen. Esta apunta a la disimilitud: no aproxima dos hechos a dos realidades que en alguna manera se asemejan, sino do realidades lo más lejanas posibles la una de la otra.
El artista surrealista, al dar vida a la imagen, viola las leyes del orden natural y social.

Marx Ernst: Belleza surrealista: Lautréamont “Bello como el encuentro casual de una máquina de coser y un paraguas en la mesa de operaciones” “Acoplamiento de dos realidades en apariencia inconciliables en un plano que, en apariencia, no conviene a ninguna de las dos”

La imagen surrealista es un atentado al principio de identidad. Mirar los objetos surrealistas con ojo estético sería traicionar su carácter. La única fuerza que actúa en ellos de cohesivo es la simbología sexual, de gusto sádico y freudiano, que como la bola de Giacometti, tiene la función de estimular la imaginación erótica y no el proceso de síntesis poética.
El automatismo surrealista se puede provocar de distintas maneras. Lo único que hay que encontrar es el “modo de intensificar la irritabilidad de las facultades del espíritu”

La noción de automatismo, con el correr de los años, sufre una transformación y una “Revisión” hasta admitir que “el automatismo se puede armonizar con ciertas intenciones premeditadas”

El surrealismo, aparte de los descubrimientos de algunos “procedimientos”, no ha definido ninguna sigla formal a la que los artistas tuvieran que atenerse. El surrealismo se define como una actitud del espíritu hacia la realidad y la vida, no como un conjunto de reglas formales ni de medidas estéticas.



Primer Manifiesto del surrealismo 1924


Al hombre si le queda un poco de lucidez, no tiene más remedio que dirigir la vista hacia atrás, hacia su infancia que siempre le parecerá maravillosa, por mucho que los cuidados de sus educadores la hayan destrozado. En la infancia, la ausencia de toda norma conocida ofrece al hombre la perspectiva de múltiples vidas vividas al mismo tiempo.

Únicamente la palabra libertad tiene el poder de exaltarme.... Reducir la imaginación a la esclavitud, cuando a pesar de todo quedará esclavizada en virtud de aquello que con grosero criterio se denomina felicidad, es despojar a cuanto uno encuentra en lo más hondo de sí mismo del derecho a la suprema justicia. Tan sólo la imaginación me permite llegar a saber lo que puede llegar a ser.

Los locos... gozan de su delirio lo suficiente para soportar que tan sólo tenga validez para ellos. Las alucinaciones, las visiones etcétera, no son una fuente de placer despreciable... Me pasaría la vida entera dedicado a provocar las confidencias de los locos. Son gente de escrupulosa honradez, cuya inocencia tan solo se puede comparar a la mía.
No será el miedo a la locura lo que nos obligue a bajar la bandera de la imaginación.
Contrariamente, la actitud realista inspirada en el positivismo, desde Santo Tomás a Anatole France, me parece hostil a todo género de elevación intelectual y moral.

Quiero que la gente se calle tan pronto deje de sentir.

Todavía vivimos bajo el imperio de la lógica. Sin embargo, en nuestros días los procedimientos lógicos tan sólo se aplican a la resolución de problemas de interés secundario.

Con toda justificación, Freud a proyectado su labor crítica sobre los sueños, ya que efectivamente, es inadmisible que esta importancia parte de la actividad psíquica haya merecido, por el momento, tan escasa atención. El pensamiento humano, por lo menos desde el instante del nacimiento del hombre hasta el de su muerte, no ofrece solución de continuidad alguna, y la suma total de los momentos de sueño, desde un punto de vista temporal, y considerando solamente el sueño puro, el sueño de los períodos en que el hombre duerme, no es inferior a la suma de los momentos de realidad, o, mejor dicho, de los momentos de vigilia.

El sueño es, según todos las apariencias, continuo, y presenta indicios de organización o estructura.... ¿Cuándo llegará, señores lógicos, la hora de los filósofos durmientes?

El estado de vigilia... estoy obligado a considerarlo como un fenómeno de interferencia.

El espíritu el hombre que sueña queda plenamente satisfecho con lo que sueña.... Mata, vuela más deprisa, ama cuanto quieras. Y si mueres, ¿acaso no tienes la certeza de despertar entre los muertos?
Me pregunto qué razón, razón muy superior a la otra, confiere al sueño este aire de naturalidad, y me induce a acoger sin reservas una multitud de episodios cuya rareza me deja anonadado, ahora, en el momento en que escribo. Sin embargo, he de creer el testimonio de mi vista, de mis oídos; aquel día tan hermoso existió, y aquel animal habló.

Creo en la futura armonización de estos dos estados, aparentemente tan contradictorios, que son el sueño y la realidad, en una especie de realidad absoluta, en una sobrerrealidad o surrealidad.
Lo maravilloso es siempre bello, todo lo maravilloso, sea lo que fuere, es bello, e incluso debemos decir que solamente lo maravilloso es bello.
En los presentes días pienso en un castillo, la mitad del cual no ha de encontrarse forzosamente en ruinas; este castillo es mío, y lo veo situado en un lugar agreste, no muy lejos de París.
En verdad, vivimos en nuestra fantasía cuando estamos en ella.

El hombre propone y dispone. Tan sólo de él depende poseerse por entero, es decir, mantener en estado de anarquía la cuadrilla de sus deseos...
Pierre Reverdy: “la imagen es una creación pura del espíritu. La imagen no puede nacer de una comparación, sino del acercamiento de dos realidades más o menos lejanas. Cuanto más lejanas y justas sean las coincidencias de las dos realidades objeto de aproximación, más fuerte será la imagen, mas fuerza emotiva y más realidad poética tendrá...”

... decidí obtener de mí ... un monólogo lo más rápido posible, sobre el que el espíritu crítico... no formule juicio alguno, que en consecuencia, quede libre de toda reticencia, y que sea, en lo posible equivalente a pensar en voz alta.

En homenaje a Guillaume Apollinaire, ... Soupault y yo dimos el nombre de surrealismo al nuevo modo de creación que teníamos a nuestro alcance y que deseábamos comunicar lo antes posible...

SURREALISMO: sustantivo, masculino. Automatismo psíquico puro por cuyo medio se intenta expresar verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.
ENCICLOPEDIA: Filosofía. El surrealismo se basa en la creencia en la realidad superior de ciertas formas de asociación desdeñadas hasta la aparición del mismo, y en el libre ejercicio del pensamiento. Tiende a destruir definitivamente todos los restantes mecanismos psíquicos, y a sustituirlos en la resolución de los principales problemas de la vida. Han hecho profesión de fe de SURREALISMO ABSOLUTO los siguientes señores: Aragon, Baron, Biffard, Bretón, Carrive, Crevel, Delteil, Desnos, Eluard, Gérad, libor, Mlkine, Morise, Naville, Noll, Péret, Picon, Soupault, Vitrac.

Insisto en que no todos son siempre surrealistas, por cuanto advierto en cada uno de ellos cierto número de ideas preconcebidas a las que, muy ingenuamente permanecen fieles.

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